CMLM, RADIO LIBERTAD
                                  Radio Bajo Demanda mapa sitio    
culturales
 

Martí en Gabriela Mistral
Por: Julián Puig Hernández.

Leyendo a Leonardo Depestre Catony, supimos que  alrededor de 1936, el notable intelectual cubano Juan Marinello, expresó “Todos los ojos se tocan en la frente de esta mujer ancha y alta, que tiene el paso meditativo de los que llegan sin saber por donde. Se acerca a la pequeña mesa con su gesto de vencida o de maestra. Pone en orden unos papeles rebeldes poblados de letra grande y fuerte. Y comienza una lectura que cada espectador recibe como si sólo a él fuese enviada”.

Así comenzamos a conocer las particularidades físicas que distinguen a la Premio Novel de Literatura Gabriela Mistral, ferviente admiradora de Nuestro Héroe Nacional José Martí.

“…La mujer llega esta noche a sus oyentes de la mano de José Martí gran guiador. José Martí tiene en esta mujer una resonancia de limpia autenticidad, de son cercano y distinto. El dolor agónico de su América se lo dará el cubano en su lamento viril y dulce y la llamará desde ayer a la faena de hallarle vías de salvación al indio y al hijo del español. Esta mujer, que tiene oídos milagrosos, dará la mano al Libertador en una sombra cargada de porvenir y se estremecerá en el lamento deshecho”.

Vista por la mirada escudriñadora de don Fernando Ortiz nos es saludable saber que “consideró la obra literaria de Martí, como la expresión del sentir de toda América, por eso llamó a la celebración del centenario ‘fiesta continental’ a la que asistió, llena de fe como martiana devocionaria para ‘recalentar el alma’, para ‘deletrear palabras sumergidas u olvidadas’, para oír y repasar ‘la saga martiana’, para poder reavivar su fe ‘en la América mestiza que lleva sobre el rostro la huella del indio, la del español y la del africano”.

“Este gran señor nos sirve para cualquier época –dijo también entonces-, continúa vigente para el gobierno de nosotros mismos y para el de nuestras patrias y a veces para el de una raza entera. Martí no se nos gasta como se nos han gastado tantos, y este fenómeno se produce como una operación de la gracia a lo divino.”

Gabriela Mistral, en su andar fervoroso por el mundo, siempre tuvo en las palabras de Martí un arma justiciera, por la fuerza del verbo y porque ella, con dignidad americana, siempre quiso ponerlo en el lugar que le pertenecía dentro de las letras universales. Es así como en cierta ocasión, una de las personas que asistía a una de sus conferencias dijo ‘¡Esa señora está enamorada de Martí!’ Entonces ella le respondió ‘¡Y dígalo usted. Lo único que lamento es no haberlo llegado a conocer personalmente. Y usted también se hubiera enamorado de conocerlo…!”

En los archivos de la Revista Bohemia Ángel Augier comenta sobre Gabriela: “Me conmueve esta labor cubana constante de mantener viva o a Martí. En otros países nuestros no ocurre eso: a nuestros héroes, a nuestros maestros, los veneramos dejándolos quietos. La lealtad cubana ha elegido a su hombre José Martí como quien elige su ejercicio cotidiano de amor que le crezca el alma, que le acicatee sin descanso las potencias y que no le deje morir el culto de lo heroico, del cual más vivimos que morimos. La justicia para Martí se la dan ustedes grande, pero no histérica. América lo agradece”.

 Como tributo a nuestro Héroe Nacional dice: “Mucho extrañe a Cuba, la patria de Martí, muy especialmente su luz y radiante sol... Para Martí, a quien siempre admiré, desde hace muchos años, traigo dos obras, en prosa, pequeñas, pero he puesto en ellas lo mejor de mi inspiración”

En la conferencia que dicta el 30 de octubre, retoma Gabriela el tema martiano. Esta lleva por título Los versos sencillos de José Martí. El mensuario Ultra, vocero de la Institución Hispano Cubana de Cultura y que dirige Fernando Ortiz, recoge las palabras de aquel día:

“Leyendo la poesía de Martí a la que estoy tan ligada –empieza diciendo- el miembro de la gracia que yo veo en ella sin una sola resquebrajadura en la unidad ni en la perfección son los Versos sencillos, en su cuerpo de 46 poemas y es allí donde yo tengo mi festín con el poeta”.

Proclama que “Martí, criatura literaria completa, amaba a sus clásicos y amaba la poesía del pueblo, porque el humanismo no le disgustó de lo popular, ni lo elemental le invalidó para lo clásico. Tenía, pues, que escribir los Versos sencillos, y aunque en ellos no llegase al terrón de la ruralidad, allí nos apunta su mano en alto el rumbo populista, tan desdeñado en ese tiempo”.

“La sencillez de Martí –señala en otro pasaje- viene ya hecha de las holguras del ser; él no la logra desde afuera, él no la confecciona, como hacen los que deciden ser sencillos. Él encargó a los poetas que no manoseasen demasiado el verso, él pidió que no corrigiesen mucho, y él habría celebrado como nadie el ´no lo toquéis ya más que así es la rosa` de Juan Ramón Jiménez”.

Observa la poetisa que “Martí disponía a manos llenas de algo que en el español de América va raleando y desaparece a ojos vistas: el repertorio entero de los giros idiomáticos. Son éstos el aceite de la lengua que mueve las cien coyunturas de ella, que maneja la relojería suiza de los miembros del período. Esta facilidad motora de la frase de Martí nos da también la impresión de sencillez”.

“... No olvidemos nunca que en la poesía martiana hay en el huerto doméstico de los Versos sencillos y en la prosa hay la égloga inefable de La Edad de Oro; ambos son los pastos frescos que el lector común gusta caminar en la ruta martiana, o son la harina blanca que en la obra total él aparta para su sustento” –sintetiza Gabriela en metáforas muy propias.
 
Gabriela ha diseccionado la obra del Apostol cubano, sin dudas, le anduvo las venas, su palpitar, la impronta del tiempo que le tocó vivir y la trascendencia de su obra eterna: “El vocabulario martiano no será nunca extravagante, pirotécnico ni snob, aunque será ciento por ciento novedoso hasta volverse inconfundible”.

 
Más adelante comenta que “Martí vivió embriagado de amor humano, y hasta tal punto que sus entrañas saturadas de esta mirra, no le pudieron entregar ni el vórtice negro de la pelea un grito verdadero de destrucción, ni un gesto genuino de repugnancia”.

 “Es agradecimiento todo en mi amor de Martí, agradecimiento del escritor que es el Maestro americano más ostensible en mi obra, y también agradecimiento del guía de hombre terriblemente puro, que la América produjo en él, como un descargo enorme de los guías sucios que hemos padecido, que padecemos y que padeceremos todavía”.

El destacado intelectual cubano, Roberto Fernández Retamar, reflexiona:
"El hombre natural" que allí menciona pasa a ser de inmediato "el mestizo autóctono": un concepto harto complejo, en apariencia paradójico incluso, como la condición de "Adán culto" que Gabriela Mistral atribuyó a Martí, ya que "el mestizo" implica entidades anteriores que se mezclaron entre sí, no obstante lo cual Martí lo llama "autóctono". De hecho, a lo que está aludiendo es a una historia que nació de otras historias, pero que alcanzó su propia genuinidad. No se trata pues, en este caso, de un ser ahistórico (lo que ni Martí ni por cierto tampoco Rousseau propusieron), sino de un ser con una historia o cultura propias, no importa cuánto deba a otras historias o culturas. En 1940 Fernando Ortiz acuñaría para experiencias de este tipo el vocablo "transculturación".

La ensayista Petra Silva Cruz, alude a  "La lengua de Martí", de la Mistral donde a modo de introducción la escritora -quien no puede desligarse de su lenguaje poético- en ella se  aprecia también su propio estilo. Obsérvese: "Aseguran algunos que la cultura es el enemigo por excelencia de la originalidad y el juicio mismo trasciende a Juan Jacobo en su ingenuidad. El Adán literario, brotado de la tierra en un copo de barro fermentado sobre el que nadie ha puesto la mano, es paradoja pura.

Sin embargo, el concepto sirve para marcar bien este otro punto: cierta originalidad mantenida, sostenida debajo del peso enorme de una cultura literaria, resulta admirablemente heroica".

La poetisa argumenta esta tesis sobre la originalidad del estilo martiano en su ensayo y va desglosando cómo desarrolla la originalidad de tono, de vocabulario y de sintaxis.

También analiza las peculiaridades de su oratoria y lamenta no haber podido oír sus discursos, sobre esto expresa: "Yo llegué tarde a su fiesta y una de mis pérdidas de este mundo será siempre la de no haber escuchado el habla de Martí". "Sobra decir que donde falta populismo en la expresión, falta la gracia, el sabor y el expresivismo. La lengua culta se resiente de entequismo, de formulismo, de sequedad y aun de tiesura " por lo que considera que Martí estuvo abonado "con el español culto de los cultos y con el gustoso y pimentado del pueblo".

 

 
relacionadas
35 años de apoyatura al cultivo de la razón
 
 

 

 

 

 

 
creditos

Director: Carlos Velázquez Hernández. |Jefa de Información: Elizabeth Silva Rodríguez.
Editor: Gabriel Peña González | Redactor: Julián Puig Hernández. | Web Master:Madeline Paz Reyes.| Informática:Yeneirys Hernández Castellanos |Diseño: Reynaldo López Peña.
URL: http://www.radiolibertad.cu | e-mail: correoweb@rlibertad.icrt.cu
Teléfono: (53) (031) 515168.

¿QUIÉNES SOMOS? HEROES Ir atrás