Una revolución con energía
Por: Julián Puig Hernández.
Desde el triunfo mismo de la Revolución, en el luminoso enero de 1959, una de las tareas más apremiantes del joven proceso, era proveer de electricidad a todos los hogares cubanos. Si tenemos en cuanta las condiciones económicas, sociales y políticas, era urgente poner en concomitancia los derroteros que bifurcaban hacia ese cometido. De ahí la inaplazable necesidad de nacionalizar la compañía de la electricidad.
Fueron, sin dudas, caminos largos y difíciles, pero poco a poco, en las regiones rurales, principalmente apareció dispersas al principio, las primeras luminarias y con ello un cambio sustancial en el nivel de vida.
En los últimos años, y como consecuencia de una política perfilada hacia la utilidad masiva y racional del servicio de electricidad, se han hecho en el país millonarias inversiones, tendentes a, no sólo mejorar, sino además a ampliar el abanico de opciones que ofrece.
El municipio de Puerto Padre, durante los sucesos relacionados con el Huracán Ike, recibió un importante impacto en el entramado de redes, sin embargo, no tardaron las respuestas gubernamentales para no sólo solucionar, sino también para materializar proyectos que esperaban por ejecución.
“A partir de que se ideó por nuestro Comandante (Fidel Castro) la generación distribuida en nuestro país, ya en Puerto Padre se tiene como logro fundamental tener un emplazamiento diesel que tributa generación al casco histórico de la ciudad y un emplazamiento de fuel que está radicado en la subestación…ahí en Guiteras (Delicias), que también suministra servicio a los dos municipios, Menéndez y Puerto Padre”, así nos lo hace saber el ingeniero Miguel Casí Céspedes, Jefe de Operaciones de la Unidad Básica Eléctrica de este territorio.
Es una tarea sumamente estoica de una treintena de trabajadores encargados de colocar postes, tensar cables, poner transformadores y hacer cálculos sobre cargas y consumo, pero el reconocimiento social a esa encomienda es un hecho.
Si bien es cierto que se han tenido ayudas de otras provincias del país, con recursos y mano de obra, no es desdeñable reconocer que también desde la Villa Azul se ha brindado colaboración en otras regiones de la geografía cubana, en condiciones de contingencia.
“Bueno, con nosotros se incorporó, a raíz de la afectación que tuvimos por el ciclón…se incorporó en la zona de Vázquez la provincia de Ciego de Ávila, con un contingente fuerte que rehabilitó o restableció toda la zona de Vázquez y de Maniabón… y una parte importante de la provincia de Ciefuegos también se incorporó a lo que es la rehabilitación del casco histórico de acá de la ciudad de Puerto Padre y dos brigadas de Matanzas que estuvieron bastante tiempo con nosotros aquí en el municipio”, nos precisa el entrevistado.
Por la parte puertopadrense es bueno destacar que dos brigadas prestaron ayuda al municipio de Candelaria, en Pinar del Río, para garantizar la restitución del servicio a esa región seriamente afectada en principio por el Huracán Gustav y actualmente hay trabajadores de la electricidad todavía en la provincia de Villa Clara, laborando en la rehabilitación de redes
Todo esto necesita, no sólo recursos, que son vitales, sino también de una cultura humanística, de sensibilidad y entrega sin límites de hombres y mujeres conscientes de su función social.
Es así como puede hacerse, una revolución con energía. |