La madre entre las dos arterias

Rincones de mi ciudad

Una de las esculturas más amada por los puertopadrenses, devenida punto de referencia para visitantes y pobladores es el busto de las madres. No tiene grandes valores artísticos pero alrededor de ella giran cada día todos los que visitan la ciudad desde Holguín y quieren conocer Villa Azul de CubaEpíteto de la cabecera municipal de Puerto Padre..

Fueron los masones los que emplazaron la figura maternal el 12 de mayo de 1946 frente a la Iglesia de Los Amigos Cuáqueros relacionada de alguna manera con la celebración del día de las madres en Cuba en la década del 20 cuando la misionera Emma Philip, pastora y directora del Colegio Wilmington realizaba cada año acto de recordación con pequeñas obras de teatro, según testimonió sobre los inicios el profesor Ramón Morell, hijo de esta tierra.

Así lo precisa el periódico Sábado en un editorial en que aclara que no es Santiago de las Vegas sino Puerto Padre el primero en honrar a las madres, por iniciativa de Eduardo Queral Mayo, como acuerdo de la logia Los Perseverantes de La Villa Azul.

El busto de las madres ha recibido cientos de miradas. Su blanquísima silueta acoge cada día los buenos ojos de muchos: algunos pretenden sustituirla, otros erigirla más alta y otros si dependiera de ellos la desaparecerían de ese lugar privilegiado que es el centro de la ciudad.

Pero ahí está, con su expresión tranquila desafiando indisciplinas, hechos vandálicos y agradeciendo a aquellos que no la olvidan. No es de mármol de Carrara como la estatua de la libertad, ni de bronce como el monumento al Generalísimo. No hay en ella una estilización que revele la autoría de un maestro de la escultura. Pero nadie imagina La Villa Azul sin esa figura maternal al centro de las dos principales arterias de la ciudad.

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