Para que perdure el Canto (+Audio+Galería)

Rincones de mi ciudad

De puertas a los 55 años, el mural escultóricomural escultórico Canto a la Revolución La guerra, el dolor y la presencia de la madre, víctima del flagelo en la nueva etapa de paz que viven los vencedores, son los principales motivos del mural. Canto a la Revolución, emplazado en la fachada del Hospital pediátrico de Puerto Padre, espera por una restauración que no acaba de fluir.

Aunque el Consejo Asesor para el Desarrollo de la Escultura Monumentaria, en Cuba, Codema, dio el sí para el inicio de la reparación, mecanismos administrativos impiden la asignación del presupuesto al Hospital, saldo que ronda los 160 000 pesos, precisó Abel Sastre Matos, investigador y especialista de patrimonio en Puerto Padre.

El escultor holguinero, Argelio Cobiellas, participante en la creación del mural, desde el 2014 realizó el levantamiento y espera que la institución hospitalaria disponga de las condiciones financieras, para comenzar las acciones de restauración.

Falta persistencia y asesoramiento por parte de la unidad hospitalaria que nunca se ha enfrentado con un proceso de tal envergadura.

Tres años antes las acciones requerían de mucho menos, pero el paso del tiempo incrementa el costo. Es visible la separación entre las piezas por donde penetra el oxígeno, y con ello, la corrosión de los aceros que fractura la superficie de la obra, deterioro acrecentado por la lluvia, el desagüe de los acondicionadores de aire, las vibraciones y el constante hollín que liberan los vehículos en una de las zonas más ruidosas y transitadas del territorio.

Leer más aquí: Impronta de la escultora mexicana Electa Arenal en Puerto Padre

La mayor complejidad de su restauración radica en la técnica utilizada de mortero seco con piezas prefabricadas a partir de moldes, aseguran los especialistas.

Si aún la poesía que emana su majestuosidad no fuera suficiente para despertar conciencia en torno a la necesidad de salvar a esta obra se debe saber que:

Junto a La Fuente de las Antillas de la creadora Rita Longa, restaurada recientemente en la ciudad de Las Tunas, el mural Canto a la Revolución, en Puerto Padre, es una de las joyas escultóricas más importante de la provincia.

El Mural Canto a la Revolución, terminado el 7 de julio de 1962 con autoría de la mexicana Electa Arenal Huerta, es la creación más representativa de su carrera artística en Cuba.

La influencia del muralismo mexicano es evidente al narrar historias de las luchas libertarias y el reflejo de las ideas socialistas. Pero su singularidad radica en la reinterpretación que hizo Electa de llevar todo el concepto pictórico a una obra que, siendo un mural incluye figuras de la escultórica más pura, y el ejemplo está en el soldado que custodia la puerta de la entidad sanitaria, Raymundo Castro.

Por su parte, el crítico Ángel Alberto Álvarez Carralero, observa el elemento de la paloma como singularidad, en el movimiento del Muralismo MexicanoLos tres grandes de este movimiento fueron: Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, tío político de Electa de ahí su marcada influencia. Ella fue una de sus discípulas y colaboró en obras con Diego Rivera y con Alfaro en el mural del Castillo de Chapultepec., elemento que incorpora Electa en Cuba.

Si en un inicio el proyecto incluyó un espejo de agua para realzar la volumetría de las figuras ciclópeas, es necesario tener en cuenta el efecto similar que provocaría una disposición de luces ubicadas en la zona inferior de la obra.

¿Por qué el Canto… debe perdurar?

El mural Canto a la Revolución, devenido símbolo de la ciudad, está propuesto por la Comisión de Patrimonio como Monumento Nacional, debido a su importancia y arraigo.

Su posición privilegiada, en una de las entradas del territorio, lo convierte en una sugerente carta de presentación. Su restauración no debe seguir esperando, ha de ser de excelencia y luego protegerse con celo, como valor agregado de un lugar tan sensible como el Hospital Pediátrico de Puerto Padre y de una ciudad que ama su memoria histórica y artística.

..los años que pasara Electa en Cuba, son un tiempo de amor recíproco, pues ella le dio a la Revolución Cubana lo mejor de sí misma y Cuba revolucionaria le dio a ella la oportunidad de autoesculpirse como una artista revolucionaria en la más profunda acepción de la palabra. Creó el mural escultórico más grande de Cuba y muchas obras más, grandes y pequeñas, con el salario de un obrero de la construcción, y nos dejó su firma para la posteridad…’ David Alfaro Siqueiros, muralista mexicano tío de Electa Arenal Huerta.

Fotos: Jorge Luís Peña Reyes y José Luís Pérez Parra.

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