Estatua Máximo Gómez en Puerto Padre

La mirada diferente del Napoleón americano (+Audio+Galería)

Rincones de mi ciudad

El Monumento del GeneralísimoEstatua fundida en bronce de 2.50 m de altura, 70 cm de ancho y 73 de profundidad, sobre pedestal de mármol de 1.76 m de alto 70 cm de ancho y 20 de profundidad. En la parte posterior del pedestal está grabado el escudo de la ciudad y fragmentos de su decálogo. La estatua se realizó en los talleres del Ministerio de Obras Públicas, en La Habana, con rúbrica autoral del escultor santiaguero Mario Perdigó. Texto del Pedestal: Puerto Padre: En el año de la Liberación, con este monumento eterniza su gratitud al general en Jefe del Ejército Libertador, Máximo Gómez Báez, el dominicano, que a la caída del Apóstol en Dos Ríos, el 19 de mayo de 1895 y las de su lugarteniente general, y héroe inmortal en Punta Brava el 7 de diciembre de 1896, salvó la Revolución que nos legara una patria libre. El viento iracundo del Ike en 2008, derribó el monumento que se fragmentó en tres partes y que se restableció en unas horas, para que este prócer continuara transmitiendo al pueblo sus palabras, con esa apreciada paz, nacida en el mismo fragor de la manigua cubana. Máximo Gómez Báez tiene en Puerto Padre una historia llena de pasión y singularidad.

De todas las esculturas cubanas en memoria del brillante estratega de origen dominicano, la que le rinde honor en la ciudad de Puerto Padre, tiene una postura pedestre y una actitud cívica, lo cual la hace diferente de sus similares.

Santiago Marrero Giraldo a los pies de la estatua de Máximo Gómez, en Puerto Padre
Santiago Marrero Giraldo a los pies de la estatua de Máximo Gómez, en Puerto Padre

El General está en pie, descubierto; su sombrero junto al temido machete descansa sobre un pequeño tronco a su lado derecho, en clara aptitud discursiva, mientras lee al pueblo su decálogo en la instauración de la República.

Detrás de esa imponente obra, en las intersecciones de la Avenida Libertad y la calle Simón Bolívar, está el denuedo de su escolta Santiago Marrero Giraldo que creó la comisión Pro- Monumento a Máximo Gómez, según refiere el periódico local Sábado, en julio de 1957.

En sus laterales de mármol se puede leer un resumen de su decálogo: No tengáis Ministros que sus mujeres vistan de seda, mientras las de los campesinos no sepan leer ni escribir.

Ni hacer uso de las armas y privilegio al culto en sus códigos, “la espada bienhechora para dirigir y gobernar bien las cosas de la guerra no es muy buena para esos oficios en la paz”.

“Aprended a hacer uso en la paz de vuestros derechos que habéis conseguido en la guerra; que no se deben conformar los hombres con menos, porque eso conduce al servilismo; ni pretender más, porque os llevaría a la anarquía”

En un acto patriótico realizado en 1957, el veterano Santiago Marrero Giraldo entregó en un pliego de cartulina a maestros y alumnos estos diez puntos que escribiera Máximo Gómez al término de la contienda libertaria como un compendio de su ideal de República.

Cuenta su sobrina, Siria Balmaceda, radicada en la que fue casa de Santiago en la calle 24 de Febrero, que su tío incorporado muy joven a la manigua dedicó muchos años de esfuerzo y privaciones a erigir esa estatua que además de alentar a otros para que contribuyeran a su emplazamiento realizado el día de la liberación del territorio el 25 de diciembre de 1959, donó durante mucho tiempo su salario de veterano mambíQue luchó contra España en las guerras de independencia de Cuba y Santo Domingo en el siglo XIX., además de otros ingresos que recibía.

El 24 de Febrero de 1948 cuando La Avenida 12 de agosto se renombró en honor a Máximo Gómez, por iniciativa de Santiago Marrero, se empotró en los muros del templo de Los Amigos Cuáqueros una placa triangular de bronce, alusiva a los principios de la Revolución Francesa: Libertad, Igualdad, fraternidad, como principios de la conducta intachable de Gómez.

El periódico Sábado recoge que el 21 de agosto de 1957 se realizó una importante reunión en la que se aceptó la renuncia del presidente Pro-Monumento a Máximo Gómez, Silvestre Piña Bermúdez y asumió in situ el Doctor Alberto Luis Arce Padrón, abogado y notario.

Estatua de Máximo Gómez
Estatua de Máximo Gómez Báez

¿Por qué mira de Frente al fuerte de La Loma?

Hace algún tiempo un habitante de Puerto Padre, me llamó por teléfono para inquietarme sobre la posición del Monumento al Generalísimo, porque mientras todas las situadas en la arteria principal miran al mar, solo ésta lo hace en dirección contraria.

El historiador de la Ciudad Ernesto Carralero Bosch recoge en su anecdotario que Santiago Marrero, ya ciego y anciano, asistió al emplazamiento de la estatua, acompañado posiblemente del poeta Miguel Bruzón, para cerciorarse de que el dominicano estuviera mirando al Fuerte de la Loma por donde entrara el Ejército Libertador.

Como Bernabé Boza, jefe de la escolta del Generalísimo y cronista mambí, Santiago Marrero Giraldo, era apenas un niño cuando en la manigua se convirtió en escolta de Máximo Gómez.

Su lealtad se incorporó a su vida con hechos evidentes en virtud de promover entre sus coterráneos el amor por el dominicano que más hizo por la libertad de Cuba.

De su puño surgió una carta al entonces Primer Ministro Fidel Castro Ruz, donde valora la figura del Generalísimo y aclara hechos relacionados con la historia, además de proponer una fecha para recordarlo.

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“Sé lo que usted quiere al Viejo, pero le recomiendo que lo cuide mucho, porque nadie mejor que él sabe llevar nuestra bandera”.

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Fuentes: Periódico Sábado, archivos de Abel Sastre Matos y Rafael Román.
Testimonios de René Cordero Torres, Sira Balmaceda y Ernesto Carralero Bosch.

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