El Liceo de Puerto Padre

En Puerto Padre un museo celebra desde la ansiedad (+Audios+Galería)

Ámbito cultural

“A los museos se les debe reverenciar como a los ancianos. Una ciudad que no los posea, es una urbe que adolece de equilibrios, de diálogo con sus orígenes”.

Esta joya de la arquitectura civil puertopadrense se construyó entre 1925 y 1929 con fondos de la alcaldía, aportaciones de colonos y colectas populares.

Apunta, José Antonio González, que durante el período seudorepublicano, el Liceo, acogió presentaciones de la Banda Municipal de Conciertos, de la orquesta Los Perversos, grupos teatrales, así como de invitados de otras partes del país. Fue cónclave de conferencias y ocurrieron, en su interior, diversos actos sociales y políticos, reuniones de clubes y de otras manifestaciones artísticas que enriquecieron la cultura puertopadrense, de manera sistemática.

Lea más aquí: El Liceo de Puerto Padre (+Galería)

 La construcción, representativa del estilo ecléctico, se distingue por su monumentalidad, elegancia y decoración de los techos interiores, además, de la herrería empleada en la escalera y de otros valores arquitectónicos, como los torreones presentes en el inmueble.

Espacio para la memoria colectiva

Desde 1984, radica en ese sitio el Museo Polivalente Fernando García Grave de Peralta (1876-1963) Quivicán, La Habana.  Periodista, poeta, editor, novelista, ensayista, antropólogo, investigador lexicológico, propietario de la imprenta El Renacimiento., en honor a uno de los intelectuales puertopadrenses más completos y notables de todos los tiempos.

Los museos no son vitrinas inertes. Su importancia social radica en su potencialidad como centros de información y consulta además de la promoción permanente de los valores identitarios de una Cuba, que muestra su rostro desde la memoria local.

El declive…

En el 2014 el Museo cerró sus puertas al público debido a daños estructurales y a su creciente deterioro luego de los vientos del huracán Ike en 2008.

Expertos de la Oficina nacional de investigación del trabajo ONIT, expresaron la preocupación por los desprendimientos de varios muros del inmueble y luego de un intenso debate se acordó interrumpir el acceso al segundo nivel, al patio y proteger las colecciones.

La brigada de mantenimiento constructivo, de Puerto Padre, acomete la restauración desde febrero de 2016, pero su ejecución, es poco constante, carente de recursos, experiencia y sensibilidad a la hora de intervenir, uno de los edificios más importantes de la Villa Azul.

Las terminaciones revelan que los materiales y técnicas utilizadas no garantizan la calidad de la obra.

La falta de fuerza especializada para asumir la restauración, se conjuga con la débil gestión, en el territorio, para supervisar y exigir por la terminación de una obra que exige, en cada período, mayor financiamiento.

Ante la dificultad de contratar brigadas particulares la espera y la conformidad parecen ser la respuesta definitiva.

El optimismo y los deseos de un colectivo se imponen…

Para cuando culmine la obra civil, el colectivo prepara un nuevo montaje museográfico, que incluirá novedosas propuestas desde un enfoque más interactivo y personal, acorde a las nuevas metodologías.

El Museo Fernando García en Puerto Padre quiere celebrar su cumpleaños 35 con traje nuevo. Espera el ajetreo de sastres que midan y embasten hasta confeccionar su definitivo vestido de gala. 

Fotos: Jorge Luís Péña Reyes.

[su_carousel source=»media: 6238,6239,6240,6241,6242,6243,6244,6245″ link=»lightbox» width=»700″ items=»4″ title=»no»]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *