Imprenta de Puerto Padre

El Renacimiento de la imprenta en Puerto Padre (+Audio)

Ámbito cultural

Puerto Padre, 6 oct (RL) – El tableteo monótono de las planas volverá a ser parte del ruido urbano de la Villa Azul cuando el patrimonio sume a sus atractivos el museo editorial en Puerto Padre, con el propósito de contarle a las nuevas generaciones todo lo relacionado con las publicaciones territoriales desde los mismos albores del siglo XX. 

Solo 17 años después de inventada la imprenta de linotipoPocos inventos han tenido tanta importancia y, al mismo tiempo, una vida tan corta. Nació en 1884 inventada por Ottmar Mergenthaler y pasó a la historia a mediados de la década de 1970. La máquina, parecida a las de escribir, permitía componer de forma automatizada los textos. llegó a Puerto Padre para iniciar un camino extenso hacia el periodismo y la literatura. Ernesto Fajardo Pupo, Emilio Magariño y Fernando García Grave de Peralta son los primeros propietarios de estos dinosaurios mecánicos, de las cuales el territorio conserva piezas de indudables valores patrimoniales y dispuestos a continuar en marcha.

Imprenta. Foto: Bindo.

La primera imprenta en llegar a la villa se llamó El Cucalambé en 1901, bardo que vivió en Las Tunas y que constituye el poeta bucólico más importante del siglo XIX en Cuba, así que tuvo muy bien merecido este nombre que conservó hasta que Fernando García Grave de Peralta la bautiza con el nombre de El Renacimiento.

Hay evidencias de que en 1896 El Lagarto fue la primera publicación periódica seriada en Puerto Padre hasta que pasó a editarse en Gibara. Esta primicia evidenció las tempranas inquietudes de poseer un medio propio, aunque fuera manuscrita.

Ya en 1903 la Revista El Faro de carácter informativo y literario en manos de Fernando García ostentaba medalla de plata en la Exposición internacional de Búfalo, Nueva York, Estados Unidos.

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El Renacimiento también produjo los periódicos Alborada, Patria, El Heraldo Liberal, La Idea, La Estrella, El Liberal, La Justicia y el Reflector, desde 1907 hasta 1922.

Portada del libro Rosa y Laureles

Rosas y laureles de José Chacón Bermúdez considerado el primer libro en el territorio vio la luz en esta casa editorial en 1915.

Otras imprentas constituyeron foros de creación como La Era surgida en 1907 en el batey del Central Chaparra y apoyado con el general Mario García Menocal.

El periódico más importante de la época fue El Localista que mantuvo su actividad desde 1929 hasta 1958 en la imprenta Anguera.

Otras publicaciones como La Idea tuvieron imprenta propia y se mantuvo durante doce años. De igual forma ocurrió con La Tribuna donde se imprimió la revista literaria mensual Madrugada.

Otra institución homóloga es la Magariño propiedad de Manuel Magariño.

El semanario Sábado fue creación del profesor Gerardo González y se publicó desde 1950 hasta 1961 en la imprenta Faura y Hermano, fecha en que son expropiadas por el estado cubano.

A partir de inicio del siglo XX se enrumba un camino de desarrollo para el negocio de las publicaciones locales que culmina en 1961. Ernesto Carralero Bosch precisa que ya en 1942 existían en Puerto Padre 5 imprentas con igual número de periódicos y diversas publicaciones seriadas.

Hoy el territorio sustenta la información al pueblo en las ondas radiales de Libertad nombrada así desde 1961 y hace once años en las trasmisiones de televisora local Canal Azul.

La prensa escrita y las publicaciones impresas son hoy una asignatura pendiente en Puerto Padre. La reconstrucción de la historia local tendrá vacíos importantes en la búsqueda de los principales acontecimientos socioculturales del territorio si no se buscan alternativas que permitan escudriñar en estos entornos.

Le recomendamos escuche la entrevista al hisoriador de la ciudad Ernesto Carralero Bosch:

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