Alicia Álvarez Shiong. Foto: Jorge Luís Peña.

Alicia es pura poesía (+Audio+Galería+Testimonio)

Mi gente

Su mirada, sus gestos, su andar desprendido de perfidia, su manera linda de dar a los demás la hace diferente. Alicia, la protagonista de la historia, es Síndrome de Down y llegó a este mundo hace 5 años atrás como bendición perfecta para la familia creada por Dayamí Chiong y Ángel Alberto Álvarez y por qué no, para la sociedad también.

Las necesidades educativas y afectivas especiales que demanda su capacidad distinta a la de la mayoría de los niños y las niñas, la proveen de un don angelical superior. Es algo místico lo que produce conocerla. Entrega tanto mi Alicia que es capaz en instante de apropiarse del más duro de los corazones. No exige otra cosa que no sea amor puro.

Ella es alba inigualable. En su “Quicaaaaá”, (Angélica), la hermanita, tiene guardiana fiel. Sus padres, convencidos de cuánto hay dentro de Alicia, son cómplices de andanzas, tanto que se han adueñado del aula donde aprende para la vida.

En la escuela especial Hermanos Madrigal, allí junto a otros pequeños tiene su espacio para ascender en el conocimiento. La maestra Magalis y la asistente educativa Yunié corresponden a su cariño, porque Alicia se adueña de cada jornada junto a Amed, Hilary y Andrea.

La armonía que consigue con sus semejantes y los adultos le dan las herramientas para cautivar al resto del claustro pedagógico de esa institución educativa. Así lo confirma la maestra Doris Millán Villamil.

Dayamí y Ángel saben de siembra fértil,  por eso la llegada de Alicia les ha dado la oportunidad de ser mejores personas, de escribir todos los días nuevas historias de bienestar.

En esta fecha en que ellas y ellos tienen un día especial me atrevo a asegurar que la protagonista de esta historia  Alicia Álvarez Chiong, es pura poesía.

Lección de un padre sobre el Síndrome de Down
Por: Ángel Alberto Álvarez Carralero.

21 de marzo… Hoy es un día de “caprichos buenos”, al sol, justo, se le antoja estar en el plano del Ecuador, para casi besar la tierra en su danza eterna… provoca con su coqueteo que comience para nosotros la primavera… por tanto nacimiento simbólico algunos acordaron celebrar en esta fecha el Día Mundial de la Poesía… ES ADEMÁS EL DÍA 21 DEL TERCER MES… Mi tía mayor Gloria, solía decir a aquellos (mi mamá incluida), que ante algún personaje que motivara la solidaria y lastimosa expresión de “pobrecito”: ¡¿Por qué? ¿LE FALTA ALGO?! Yo nunca comprendí la rudeza de sus palabras, pero la existencia siempre te da la oportunidad de aprender.

El 19 de noviembre de 2012 una niña preciosa pasó delante de mi cámara en el momento de su llegada a este mundo. Si, filme su aterrizaje como cuatro años antes lo hice con su hermana. La enfermera que la recibió pasó frente a mí cuando iba a darle los primeros cuidados. Fue ahí, y con una certeza rayana en lo incontestable, que recibí el impacto de sus ojos extremadamente “chinos”. Las enfermeras comenzaron a acercarse a mirarnos a la madre y a mí. De apellido Chiong su mamá podía ser una explicación y otra dijo: “si pero miren el papá también es medio chino”. Yo, que por esas cosas de la vida había leído mucha literatura especializada, sabía lo que estaba ocurriendo y les dije: “tranquilas la niña es Down y no hay problema”. Ellas trataron de esperanzarme, pero yo ya estaba convencido.

Un día, pasado el tiempo le comenté a manera de broma a mi esposa: “Mi tía Gloria tenía razón, A ALICIA NO LE FALTA NADA, por el contrario tiene un cromosoma más que nosotros”… y ese cromosoma la hace un Ser Muy Especial. Alicia ríe con una dulzura difícil de igualar, mira con una alegría y picardía que le arrebata la admiración a todos los que la queremos, comparte sin dolor, abraza sin temor, explota de alegría, no guarda rencores, todo la asombra; Alicia antes de decir papá me nombraba, literalmente, con dos besos que estallaban en mi pecho… Alicia se despierta temprano mira a su hermana Angélica, la llama “Quicaaaaá”, “Quicaaaaá” le tira un beso y se toca el pecho.

Alicia, cuando vemos juntos la tv, sentados en los balances de la sala, pide que la cargue yo. Luego que la cargue la mamá y así alterna varias veces hasta que se duerme en mis brazos, en un juego, muy serio, que me deja claro su concepto de familia. Alicia dice “No” con la cabeza, la mano y los ojos a la vez, con una suavidad firme que te desarma y te llama con una súplica que parece aprendida y no deja espacio a la negativa. (No debo olvidar que a fin de cuentas es mujer) Alicia y su hermana Angélica tienen un solo vínculo, fuerte, intenso, profundo, se aman.  

Angélica no necesitó explicaciones, ejemplos, ni metodología: su hermana no es diferente a ella, Angélica grita alegre y espléndida: ¡Alicia es bellaaaaaaaaaaaa! y nosotros, chiquiticos y mortales sonreímos ante la certeza bíblica y martiana: ¡La única verdad es el AMOR! Por eso hoy, no necesito ser poeta, para estar feliz, la obra está hecha, no es acabada, pero crece vigorosa día tras día. Amo a mis niñas iguales en sus diferencias. Admiro la grandeza espiritual de su madre que era dormilona… y las arropa con su tiempo que no termina. Por eso este 21 de marzo, Día de la Poesía, del Síndrome Down y primer día de la primavera deseo que todos los niños y en especial a aquellos con un cromosoma de más cuenten con todo el amor que merecen, una familia funcional y un contexto favorable a su desarrollo personal. Para que su cromosoma de más se convierta, como en Alicia, en virtud que genere más virtud en nosotros.

Fotos: Rosa María Ramírez Reyes y Jorge Luís Peña Reyes.

Rosa María Ramírez Reyes
Rosa María Ramírez Reyes

Máster en Ciencias de la Comunicación, con mención en Periodismo. Seducida por «el mejor oficio del mundo», desde 1995 destaca las historias de vida y los hechos que relatan el hacer de nuestra gente. Los premios y reconocimientos, en su esencia, tienen la pasión por el ejercicio de la profesión. Enseñar a nuevas generaciones también es encargo que asume.

https://cronicasdelpuerto.wordpress.com/

2 thoughts on “Alicia es pura poesía (+Audio+Galería+Testimonio)

  1. Alguna vez lloré por la llegada de Alicia, por esa imprevista noticia, por sus probables limitaciones físicas e intelectuales.Un velamen social de conmiceración me laceraba ante el derecho a la vida. Mientras su mamá permanecía ingresada en Las Tunas me asombró esa tácita aceptación de Ángel, resuelto a luchar por ella con el corazón de par en par. Siempre que voy a su casa no puedo dejar de jugar con Alicia, de asombrame en su desbordante alegría, de sus detrezas y admirar el acompañamiento cotidiano de sus padres y hermana a un desarrollo sin límites. Alicia es una niña especial y ni siquiera eso la describe. Alicia es un regalo que se hace inmenso ante los ojos del mundo.

  2. Mi hija es graduada en la Enseñanza Especial y recién se incorporó como Maestra Terapeuta en la Escuela Hermanos Madrigal. El primer día de clases Laura llegó a la casa comentando sobre la niña bella, Síndrome de Down, que estudiaba en su escuela y se llamaba Alicia, inmediatamente recordé las palabras de Angel Alberto a propósito de éste día, hace un año, y me pareció acertado leerselas, (ojalá todos los que tiene algo que ver con niños y niñas con alguna discapacidad puedan hacerlo), las busqué y se las leí, las lágrimas de mi hija mientras avanzaba en la lectura me dieron la certeza del increible ser humano que es y supe en ese momento, con absoluta seguridad que nunca antes estuvo tan justificada la elección para ser maestra, precisamente en la enseñanza especial.

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