Con la fuerza de la mujer avanza el sector campesino en Puerto Padre (+Fotos)

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Puerto Padre.- Este año la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), en el territorio, registra 2 225 productores, quienes laboran en una superficie de tierra que supera las 13 mil hectáreas, lo que significa un crecimiento en comparación a igual etapa del periodo precedente.

Del total de campesinos, 283 son mujeres, fuerza que también creció y se agrupa en las 23 Cooperativas de Créditos y Servicios (CCS) y Cooperativas de Producción Agropecuaria (CPA), del sector.

El resultado positivo se debe a la vinculación de la familia de los campesinos a proyectos de desarrollo local, crianza de cerdos, bovinos-caprinos, cultivo de la caña y el empleo femenino en los pelotones de zafra, así como la vinculación de mujeres creadoras al trabajo de las cooperativas.

De esta manera la ANAP, en Puerto Padre, se acerca a la indicación nacional de incorporar, en cada cooperativa del sector, a más de 24 féminas en labores de campo o en cargos administrativos, según la necesidad de cada estructura; política que requiere nuevas estrategias para continuar en ascenso en el territorio.

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Ejemplo de ello es Zaida Vidal Delgado, de la zona de Naranjo, quien hace cuatro zafras atrás encontró una manera de ser más útil, al incorporase como cocinera al pelotón de la CPA Waldemar Peña, en su  comunidad.

En ese trabajo no tiene casi descanso, comienza en la madrugada, regresa en horas de la noche y cumple con sus responsabilidades para con la familia y el hogar.

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A Zaida le gusta lo que hace, también su sacrifico es bien remunerado. En cada zafra adquiere varios equipos electrodomésticos para el hogar, con lo cual mejora su calidad de vida. El trabajo que desempeña la hace una mujer independiente que se siente orgullosa de estar  donde la Revolución la necesite.

Siguió sus pasos otra mujer de origen humilde, Madelaine Ávila Campo, a la que el tiempo desvinculada del trabajo no pudo robarle la sonrisa, y ahora, con sus 40 años de edad, tiene el deber de llegar al campo en la madrugada para, durante el día, atender al grupo del pelotón de la cooperativa Asalto al Moncada, en La Ginebra, tarea que asume con entusiasmo.

Ha trabajado durante dos zafras y junto a otras mujeres  atiende la entrega de combustible; pues reconoce cuánto bien le ha hecho trabajar luego de tantos años dedicada solo al hogar. Ahora presta más atención al cuidado de su estética personal.

Por eso y por la importancia de la contienda azucarera en la economía del país, Madelaine continuará firme en sus labores de atender a choferes, mecánicos y demás trabajadores del pelotón.

Mujeres en la agricultura. Foto: Leidiedi Gómez Hidalgo

Enorgullece también el empeño de la experimentada Estrella Vázquez Vázquez, quien lleva toda una vida dedicada al cuidado de los trabajadores del pelotón de la cooperativa Asalto al Polvorín, primer colectivo millonario de la ANAP, en la provincia de Las Tunas, que busca completar los dos millones de arrobas de caña cortadas, resultado al cual aportó con su esmero y atención.

Allí, a pocos pasos del cultivo de la caña, en campos de yuca, plátano burro o cuidando los animales en unidades agrarias, encontramos también a otras mujeres campesinas, en el desyerbe, siembra, cosecha, fertilización o cualquier atención cultural a la tierra.

Como guerrera de todos los tiempos, la mujer nació para demostrar que su presencia está garantizada en cualquier frente. Más allá de los campos de caña, en las oficinas, como presidentas de organizaciones de base, contadoras o miembros del Comité Municipal de la ANAP.

Las 283 mujeres del sector campesino, tienen el deber de llevar adelante sus cooperativas con la más alta responsabilidad; de cumplir no solo con su trabajo, sino con la función de delgadas en los consejos populares, de madres, de esposas, y de accionar en la familia para incorporar al resto de sus miembros al sector.

Para que esta poderosa fuerza femenina cumpla cada una de sus funciones recibe apoyo de la ANAP y de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC). En conjunto les garantizan bienestar y superación profesional, además del respeto del pueblo que se ganan cada día, con su entrega a la producción de alimentos y demás tareas sociales.

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Con el objetivo de que la mujer siga aumentando su presencia en el sector campesino, este año continúa el trabajo integrado de la ANAP con la FMC, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) y el Centro Universitario Municipal (CUM).

Leidiedi Gómez Hidalgo

Periodista. Miembro de la UPEC.

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