¡Felicidades Papá! (+Audio)

Destacamos Últimas publicadas

Alguien dijo una vez: «No es la paternidad solo un accidente genético de fecundación, es un acto de amor y responsabilidad. El padre debe deleitarse en compartir el empeño de disputarle a la madre el regazo, la confesión, la complicidad, crecer a la par de las circunstancias olvidando la exclusividad de pilar económico para ser tronco espiritual».

Convertirse en padre transfigura a todo hombre hasta convertirlo en la persona más afortunada. Es su realización plena como ser humano, esa dote de la naturaleza cuando nace varón, emerge de la semilla que emana de su esencia.

El primer llanto del hijo lo llena de gozo y felicidad, lo hace sentir fuerte; sabe, con la certeza absoluta que da el amor, que por esa personita que ahora lo mira y sonríe, será capaz de enfrentarlo todo.

Desde hace ya 80 años, en Cuba se celebra el Día de los Padres cada tercer domingo de junio como una forma de reciprocar el cariño y la dedicación de los hijos por sus progenitores.

La primera celebración de la fecha tuvo lugar el 19 de junio de 1938 por iniciativa Dulce María Borrero.

La poetiza, bibliógrafa y notable pedagoga cubana, defensora de los derechos de la mujer, tuvo a bien protagonizar el reclamo de instituir un día al año para que se hiciera extensivo a los padres cubanos el homenaje.

Imagen tomada del sitio Buena Vibra.

Sin embargo el antecedente más remoto de esta práctica data de 1909 a propuesta de la señora Sonora Smart Dodd quien tuvo la iniciativa de homenajear a su padre, Henry Jackson Smart, veterano de la guerra civil que enviudó quedando a cargo de cinco niños y los crió de manera ejemplar.

Su dedicación fue tan memorable que inspiró a su hija Sonora a reclamar para los padres el mismo homenaje que se dedicaba a las madres el segundo domingo de mayo.

En disímiles fechas y formas se celebra el Día de los Padres en el mundo. Por ejemplo, en Brasil lo hacen el segundo domingo de agosto; en República Dominicana,  el último domingo de julio; en Guatemala y El Salvador el agasajo es el 17 de junio.

Otros países como Italia, Portugal, España, Bolivia y Honduras, lo festejan el 19 de marzo; mientras que en Serbia lo hacen en enero y en Rusia en febrero.

Sin importar cuál es el día escogido, la esencia de la celebración por el Día de los Padres es la misma en cualquier latitud porque es el homenaje sincero a los hombres que guiaron nuestros primeros pasos, enjugaron las lágrimas y limpiaron las rodillas tras una caída. Es reciprocar la ternura sazonada con pinchazos de barba o la aspereza de unas manos callosas.

Ser padre además, es convertirse en garante de la vida creada, porque en un enseñar y aprender constante, es tomar de la mano a tu hijo para desandar un camino donde a cada paso descifrarás enigmas que te harán crecer para alcanzar la gloria.

Es apretar su manita diminuta entre las tuyas mientras tiemblas porque sabes vano el intento de protegerlo ante la vida. Estar ahí para él no será garantía suficiente.

A los pies de tu príncipe o princesa enana pones tu reino, ese donde el amor edifica castillos en el aire y eres el vasallo fiel que imagina un mundo de fantasías para luego encerrarlo en un beso.

Tu hijo camina tranquilo a tu lado; se sabe protegido por tu cariño; piensas entonces en aquel niño, que lejos de aquí tiene que trabajar para comer, o en el otro que no conoce a su padre por estar peleando una guerra ajena.

Levanta los ojos y te mira; es su mirada manantial de inocencia que invita al abrazo y en esa caricia apretada se funden los miedos y triunfa el amor; mientras palabras, que suenan a gloria, realzan en tus oídos el título más importante de tu vida: ¡FELICIDADES PAPÁ!

Niuvis Ivón Torres González

Licenciada en Comunicación Social reorientada al Periodismo. Directora de Radio Libertad y de Regreso a los Molinos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *