El magisterio, mi razón de ser

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Narey Luzón Coasch, es una mujer que ama al magisterio, profesión que desempeña hace más de 40 años, luego de graduarse en la Escuela Formadora de Maestros Antón Makárenko en 1968.

A Luzón la caracteriza su sencillez, entrega y dedicación en las aulas y un caudal de saberes digno de reconocimiento por familiares de sus estudiantes.

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Su amor por los niños y su interés por enseñarlos la hizo recuperarse ante fuertes golpes de la vida, como la pérdida de un hijo.

Jubilada reincorporada, a sus 67 años de edad, Narey no quiere ni pensar en su retiro de la enseñanza primaria, pues siente profundo orgullo por la tarea pedagógica en la que se desempeña de forma integral, en la escuela primaria Juan Clemente Zenea, en la Siguaraya, Puerto Padre.

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A pesar de caminar alrededor de dos kilómetros, cada mañana, a esta profesional no la detienen el fango cuando llueve, la fatiga por el fuerte sol y mucho menos el peso de los años, solo piensa en reencontrarse con sus hijos adoptivos, sus queridos alumnos a quienes les entrega su esencia de madre, maestra y fémina aguerrida.

Al referirse a las nuevas generaciones que se preparan para ejercer el magisterio, Narey Luzón Coash, hace el llamado de amar y perseverar en esa carrera, cuna de todas las profesiones.

(Foto: Daimarelis Pérez Lara)

Daimarelis Pérez Lara

Reportera, Redactora en la emisora Radio Libertad.

1 thought on “El magisterio, mi razón de ser

  1. Ejemplos como el de esta maestra hay que darlos a conocer para que los jóvenes y el pueblo lo conozcan, felicitaciones a la periodista por tan importante trabajo.
    Mis respetos para la maestra, valoro de corazón su trabajo, porque mi madre fue alfabetizadora en el campo de Puerto Padre y pasó toda su vida entera de educadora, hoy tiene 71 años.
    Lastimosamente muchas personas olvidamos a quienes formaron en nosotros valores, nos dieron cariño y conocimientos para llegar a lo que somos hoy.
    Vivan los educadores cubanos. Soy Ingeniero Mecánico se lo debo a la Revolución, a mis padres, a mis abuelos, familiares, a mis maestros y profesores.

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