Más que simples estadísticas (+Fotos)

Destacamos Opinión

Un accidente masivo en el kilómetro 561 de la Carretera Central provocó la muerte de cuatro personas y más de 25 lesionados, entre ellos, menores de edad.

Es triste que noticias de este tipo empañen jornadas de celebración para el pueblo cubano y trunquen la felicidad a familias que, tras la pérdida de un ser querido, solo pueden refugiarse en lágrimas.

En los últimos tiempos se ha producido un incremento notorio de los accidentes de tránsito provocados, en la mayoría de los casos, por conducción bajo los efectos del alcohol, violaciones peatonales de las leyes, animales sueltos, descuidos y negligencias.

Imagen de Archivo.

Según datos de la Comisión Nacional de Vialidad, publicados en el portal digital Cubadebate, en el país ocurren diariamente 29 accidentes, cada 24 horas 2 personas pierden la vida y al menos otras 21 resultan lesionadas.

Las noticias de los sucesos ocurridos en la Isla, y en particular en la provincia de Las Tunas, aún cuando no es de las de mayor incidencia, vuelven a poner la mira sobre un fenómeno que cada año provoca la muerte a cientos de cubanos y deja huellas indelebles y dolorosas en miles de familias.

Si bien es cierto que los altos niveles de accidentalidad vial están marcados por la deficiente infraestructura en carreteras, insuficiente señalización, así como por el empleo de vehículos para la transportación masiva de pasajeros, que no fueron diseñados para tales fines, hoy debemos enfatizar en la escasa percepción del riesgo que lleva a que se cometan acciones temerarias en la vía.

Imagen tomada de Juventud Rebelde.

No es posible que la ley del tránsito se estudie para obtener la licencia de conducción y luego se olviden sus pautas como si fueran irrelevantes. No es posible que las autoridades sean estrictas solo en el verano. No es posible que visitantes del exterior que arriban al país, infrinjan la ley, se paseen por avenidas a exceso de velocidad y bajo el efecto del alcohol, sin que nada pase, cuando tales comportamientos en otras partes pudieran acarrear sanciones severas. Sencillamente, ¡no es posible!

Lo que pretendemos entonces es apelar a la conciencia. Si usted conduce, mantenga toda su atención en el volante, en las condiciones técnicas del transporte, evite realizar acciones que lo distraigan como beber, comer, atender el teléfono, no maneje si se siente muy cansado.

Todas estas son indicaciones recurrentes en los diferentes medios de prensa, que a veces parecen muy trilladas, pero los hechos demuestran que no se ponen en práctica.

Reducir los índices de accidentalidad y contribuir a elevar la cultura vial, deben ser máxima para cada ciudadano en 2020, pues lo que hoy está en juego, es la vida.

Liliana González Cudina
Liliana González Cudina

Licenciada en Comunicación Social. Aborda temáticas relacionadas con los sectores de la Educación, Telecomunicaciones, Trabajo y Seguridad Social, así como procesos bancarios. Fan de la Fotografía.

http://www.radiolibertad.cu

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *