El aplauso que esconde un: “Mami, te amo”

Mi gente

Puerto Padre.-

-Mami??

-FELIZ DÍA DE LAS MADRES

-Mami

Fue este el inicio de la plática del domingo, vía WhatsApp, de Leslie con su mamá. Y yo que ando siempre con la periodista a cuestas, la volví mi corresponsal-intermediaria para saber más de Yudy, mi vecina, de la mejor manera que puede hacerse, a través de sus charlas cotidianas de madre e hija. 

Hace más de una semana que se fue para la “beca” del Guillermo Domínguez, y no sé cómo le hace, pero se mantiene pendiente de todo y no olvida ni el menor de los detalles.

-¿Cómo amaneciste? ¿Qué te hace falta en la casa?

Fue su respuesta. Creo Yudy olvidó que era domingo, el segundo de mayo, y que ella era parte del homenaje. Su preocupación por los de afuera, la hacen olvidar, incluso, que está en medio de una batalla por la vida.

Y Leslie: -Nosotros estamos bien, mi papá lo busca todo. Mami, mija, dime ¿cómo estás tú?

Y ella: -Cansada, acabo de salir de guardia, pero bien. Las atenciones con nosotros son muy buenas. Mira [y manda foto de su desayuno]

Pero a Leslie le preocupa más su mamá y saberla en esa zona, que sólo por el color se nota que es peligrosa, aunque los pacientes hayan dado todos negativos a la COVID.

-Igual nos cuidamos mucho. Trabajamos 12 horas con el traje puesto y cuando vamos a salir para el frente de terapia, que es donde estamos, nos fumigan con el traje puesto, luego nos bañamos y nos dan piyama nuevo. Ya entonces no podemos salir a ninguna parte, pero no hace falta, porque aquí dentro hay de todo.

Le explica con calma a Leslie, a fin de tranquilizarla, y como por arte de magia lo logra, la risa cómplice de la hija, es muestra más que suficiente. Claro, que termina esa explicación científica de protocolos de seguridad, con la coletilla de: “en la merienda nos dieron helado, y cantidad, todo doble”. Como si estuviera en un hotel de lujo, disfrutando de un todo incluido.

Esa Yudy se las ha ingeniado siempre para hacerle parecer a su hija, y al mundo, que todo es fácil.  Aunque ahora la veamos con su “disfraz” que nos demuestra, que probablemente se encuentre en una de las situaciones más complejas de su carrera como Licenciada de laboratorio clínico.

Pero a Leslie no le parece suficiente: -Y ¿cómo le hacen con los pacientes?

-Igual que con cualquier otro, vamos le sacamos muestras de sangre y le hacemos todos los análisis que les manden… Yo te veo más delgada, no me gusta. Tú sabes que no puedes bajar tanto de peso, que no te ves bien.

Y así desvía el tema de conversación, para Yudy, aún con 17 años, Leslie es muy niña para entender.

-Mami, que es serio, chica… ¿Cuándo vas a salir?

Y sin decirlo, el “Te extraño” resuena en el silencio tras la pregunta.

-Nos dijeron que ya el sábado nos llevan para Las Tunas, así que ya falta menos.

-Mami, te amo mucho, de verdad, no sabes cuánto.

-Yo también te quiero muchísimo, aunque no lo creas. Lo que pasa es que eres muy bocona, [y risas] pero tú lo eres todo para mí.

 -Quizás no lo pienses, pero yo sí. Desde que tengo 13 años no pasamos un día de mamá juntas, es que siempre tienes que trabajar. Pero no importa, porque siempre estás en mi corazón… Te amo… Te espero en casa.

Y es suficiente para la despedida. Yudy, debe descansar.

Se les nota el temple a las dos, de lejitos se sabe que son madre e hija. Y aunque ya resultan evidentes las ausencias, no se dejan derrumbar y se vuelven, cada vez más aliadas, más amigas.

Esperan con ansias el reencuentro, para revelar las historias que no se dijeron  en estos mensajes.

*Tomado del Chat de WhatsApp de Leslie Anay Fernández Acosta y Yudisleydis Acosta García

 

Marlian Berenice Pérez Rodríguez
Marlian Berenice Pérez Rodríguez

Licenciada en Periodismo, graduada en la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte y Loynaz. Periodista, cantante e hija súper orgullosa de esta tierra, mi Puerto Padre del alma, la raíz de la que no puedo desligarme.

http://www.radiolibertad.cu/

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