Camilo Cienfuegos es el renuevo de una imagen inmortal

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Que Fidel buscara la aprobación de Camilo, luego de la entrada triunfal a La Habana el 8 de enero de 1959, no hizo más que reafirmar la confianza depositada por  el Comandante en Jefe en aquel joven de sonrisa amplia, síntesis de los valores más genuinos de un revolucionario dispuesto a darlo todo por un ideal.

En Camilo Cienfuegos Gorriarán, la fidelidad y entrega a una causa justa adquieren dimensiones de leyenda. Fue un 6 de febrero de 1932 cuando nació en el seno de una familia humilde, los abusos que conoció de pequeño lo fueron dotando de una conciencia donde germinaron los más puros ideales de justicia social.

Todavía adolescente y mientras participaba en protestas populares tuvo la certeza de que la lucha armada era la única vía para acabar con la dictadura de Fulgencio Batista. Fichado por los órganos represivos es obligado a salir del país.

Viaja a Estados unidos con solo 21 años y dado su carácter rebelde es deportado. El regreso a Cuba lo sorprende en medio de ideas revolucionarias ya perfiladas tal como lo demuestra la incorporación al movimiento revolucionario estudiantil.

Radical en sus acciones cae preso y es torturado, por lo que elige nuevamente el exilio. Es durante una breve estancia en Nueva York  donde conoce los planes de Fidel Castro,  en México, dedicado a la organización de una expedición libertaria en Cuba.

Corría Septiembre de 1956 cuando la suerte de Camilo Cienfuegos Gorriarán quedó sellada al hombre que le enseñó una forma de lucha diferente y al que entregó sin reservas sus cualidades de rebelde incansable.

Desde ese momento la suerte estaba echada, convertido de la noche a la mañana en tripulante del yate Granma, Camilo supo sin lugar a duda, que era al lado de Fidel donde encontraría respuesta a sus ansias de libertad para Cuba.

Le imprimió entonces a ese objetivo toda la valentía, entrega y dedicación solo posibles en proyectos que involucran grandes voluntades, pero más que todo le estampó su esencia a aquel sueño hasta convertirlo en una fidelidad épica atesorada a través del tiempo como la cualidad más admirable de su personalidad.

Muchas anécdotas adornaron la vida de Camilo, sin embargo resaltan con fuerza las que evidencian la lealtad a Fidel. Como aquella vez en que ascendido a Comandante de la columna número Ocho, Ciro Redondo, escribió a Fidel: “…más fácil me será dejar de respirar que dejar de ser fiel a su confianza…”.

O en aquel juego de pelota donde dejó claro que “…contra Fidel ni a la pelota…”

Durante toda la campaña entre octubre y diciembre de 1958 Camilo Cienfuegos libró importantes batallas,  que junto a las protagonizadas por el Che,  aportaron significativamente   al triunfo definitivo del primero de enero 1959.

El héroe de la sonrisa franca y el sombrero confirmó durante esa campaña sus cualidades de Señor de la Vanguardia, y la batalla de Yaguajay,  en la antigua provincia de Las Villas, lo catapultó como héroe y estratega brillante en el combate.   

A la entrada de la Caravana de la Libertad encabezada por Fidel, el ocho de enero en la capital, Camilo era uno de los Comandantes que lo esperaban.

Durante su discurso en horas de la noche, el líder revolucionario demostró la confianza depositada en Camilo con hermosas y sencillas palabras, grabadas por siempre en las mentes de los cubanos, “Voy bien Camilo”, a lo que él respondió “Vas bien Fidel”.

“Nos queda la certeza de saberlo perpetuo y llegar como de seguro se fue: risueño y severo, explosivo y alegre.

No hay líquida presencia, ni huracanados huesos, ni fantasma que del viento venga, ni polvo funeral de estrellas, ni barbudas sirenas masculinas. Camilo viene y va, es centinela.

Huracán detenido en pleno vuelo, deslumbrante de sol y verde y mar de espuma; ofreciendo en su muerte mucha vida, de él necesitados corazón adentro, buscando pista donde aterrizar su ejemplo.”

Quizás porque los cubanos encontramos nuestras esencias en la sonrisa ancha del Comandante Camilo Cienfuegos, tantas veces repetida, el Señor de la Vanguardia es presencia viva en el Aniversario 61 de su desaparición física.

El ejemplo de Camilo y la manera valiente de enfrentar las dificultades adquieren hoy, matices de actualidad cuando resistimos un tenaz y recrudecido bloqueo que obstaculiza la vida y el desarrollo social de todos los cubanos.

La creatividad, el ingenio y  el buen humor del Héroe de Yaguajay  son atributos que distinguen la idiosincrasia nacional.

Este 28 de octubre, la situación higiénico-epidemiológica en Cuba y el mundo obliga a una conmemoración diferente.

Sin embargo, las flores a Camilo no faltarán en un mar que cada año se vuelve cómplice para recibir el homenaje que niños, mujeres y hombres, lanzan a sus aguas, en un gesto sincero donde conjugan dolor, cariño y amor con la certeza absoluta de perpetuar por siempre en ese gesto la imagen de Camilo.                                             

(Imagen de Archivo)

Niuvis Ivón Torres González
Niuvis Ivón Torres González

Licenciada en Comunicación Social reorientada al Periodismo. Directora de Radio Libertad y de Regreso a los Molinos.

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