Bolivianos pusieron fin al golpe de Estado

Del Mundo

En el discurso de su toma de posesión presidencial ante la Asamblea Legislativa del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce afirmó: «El gobierno de facto deja una economía con cifras que no se veían ni en una de las peores crisis que sufrió Bolivia en el gobierno de la UDP (Unidad Democrática y Popular) en la década de los años 80 del siglo pasado. Aumentó el desempleo, la pobreza y las desigualdades. Tenemos ante nosotros el gran desafío de volver a reconstruir nuestra economía, de generar certidumbre, de generar crecimiento con redistribución del ingreso, de reducir las desigualdades económicas y sociales; pero estamos seguros de que, trabajando junto al pueblo, lograremos una vez más superar las adversidades».

En el acto, transmitido íntegramente por la cadena multinacional Telesur, el nuevo mandatario mencionó la necesidad de superar una triple crisis, marcada por el déficit del presupuesto, de más de un 11,1 % del Producto Interno Bruto, y una deuda externa superior a los 4 200 millones de dólares.

Igualmente, en la arena internacional abogarán por la integración Sur-Sur, la defensa de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la recuperación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur): «Levantamos la bandera de la diplomacia de los pueblos por la vida y de un mundo sin muros», indicó.

La emoción vibró en los rostros de los presentes en la sede del Legislativo, incluso con lágrimas en los ojos, como cuando se rindió tributo, con un minuto de silencio, a los muertos en los hechos de violencia de Sacaba, Senkata y El Pedregal, y los aplausos retumbaron cuando se entregó la banda presidencial.

Luego, en un mensaje de conciliación, el nuevo vicepresidente David Choquehuanca, a minutos de ser posesionado, pidió al pueblo: «Los bolivianos debemos superar la división, el odio, el racismo, la discriminación entre compatriotas. Ya no más persecución a la libertad de expresión, ya no más judicialización de la política, ya no más abuso de poder, el poder tiene que ser para ayudar».

En la ceremonia estuvieron presentes el presidente de Argentina, Alberto Fernández; el rey Felipe VI, de España; el mandatario de Colombia, Iván Duque, y el de Paraguay, Mario Abdo Benítez, entre otros. En su cuenta de Twitter, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, escribió: «Al no poder asistir por razones ajenas a nuestra voluntad, enviamos nuestra solidaridad al hermano pueblo boliviano y apoyo al gobierno elegido por voluntad popular».

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