¿Qué es más difícil de definir: los ocho clasificados o hacer el equipo Cuba?

Deporte

Quedan solo 13 partidos y el calendario de la temporada cubana de béisbol es un enigma. Hoy es imposible ver la luz en el túnel, aunque estemos muy cerca de su final, pues se cede muy poco, tanto que del primero al cuarto hay solo tres juegos de diferencia, y del ocho a la cima seis y medio.

Aun cuando se abrió algo, del cuarto al décimo la diferencia es de cuatro rayitas. La pasada semana revelamos un estudio, aplicando el mismo average a los equipos en los últimos 18 partidos que entonces restaban, el cual nos arrojó a Camagüey, Pinar del Río y Santiago de Cuba terminando con 40 victorias en el octavo puesto. En estos momentos, uno de ellos, los de Vueltabajo, están en el ocho, a medio juego de agramontinos e Industriales, empatados en los puestos seis y siete, en tanto los santiagueros, en el noveno, los separa la misma distancia del último boleto clasificatorio.

En 13 choques, como hemos dicho otras veces, puede suceder un movimiento telúrico, incluso con varias réplicas, pues a estas alturas un partido lo mismo manda a un equipo dos peldaños por encima que dos por debajo. Este es el primer éxito de la estructura de 75 desafíos, en una fase preliminar más larga, en la cual los equipos, con sus propios jugadores, han tenido que administrar sus fuerzas.

Y lo han hecho, teniendo salidas importantes, como las de Granma, con su astro de la lomita, Lázaro Blanco, en Nicaragua, y uno de sus grandes bateadores, Roel Santos, en Venezuela; Matanzas cedió a Yoannis Yera (México) y Noelvis Entenza (Venezuela), ases de su pitcheo, y al líder jonronero de la pasada contienda, Erisbel Arruebarruena, quien brilla en la justa azteca; o Industriales, con tres de sus buenos maderos fuera por más de 30 encuentros: Alberto Blanco, Yoandry Peñalver y Jorge L. Barcelán, más la lesión temporal de su líder del mon-tículo, Bryan Chi.

Si ese es un saldo positivo, hay otro que ya toma fuerza en la afición: los seguidores de Tirándole, Omar Expósito, Dagoberto Alamino, Tony Escandel y José Barroso, nos preguntan ¿qué hacer con el equipo Cuba, porque hay varios jugadores con altísimos rendimientos? Menos mal que a nosotros nos toca la opinión y no seleccionar, pues está tan difícil como de definir a los clasificados.

Sin hablar de números, se vislumbra un engorroso proceso de selección. En primera base Lisbán Correa, Daniel Pérez, Yunier Mendoza, Yordanis Samón y Guillermo Avilés, han descosido la pelota; en segunda, Jeison Martínez, César Prieto, Humberto Bravo, Santiago Torres y Dayán García presentan credenciales, y no se queda atrás el más experimentado Carlos Benítez; en tercera, Jefferson Delgado, Pavel Quesada, Alexander Ayala, Luis Ángel Sánchez y Osvaldo Abreu, pasan de los 330 de average; en el campo corto: Luis Vicente Mateo, Yordan Manduley, Landel Leyva y Jorge E. Alomá se muestran superiores.

En los jardines, Frederich Cepeda (cuándo no), Yudiel González, Yoelkis Guibert, Raico Santos, Andy Zamora, y Geyser Cepeda, aparecen entre los primeros 20 bateadores, pero no están lejos Yunieski Larduet, Andrés Quiala, Denis Laza, Loidel Chapellí, Alexander Jiménez, Alexander Pozo y Orlando Lavandera. En la receptoría se destacan Rafael Viñales, Osvaldo Vázquez, Yosvani Alarcón e Iván Prieto. ¿Lanzadores con avales? Lázaro Blanco, Renner Rivero, Yander Guevara, Frank Madan, Yoannis Yera, Carlos Juan Viera, Yudier Rodríguez, Yasmani Insua, Joel Mojena, Erlis Casanova, Carlos Font, Andy Rodríguez y Carlos Ramírez.

Y han de sumarse Alfredo Despaigne, Yurisbel Gracial, Erisbel Arruebarruena, Roel Santos, Ariel Martínez, Yadir Drake, y los pitchers Liván Moinelo, Raidel Martínez y Yariel Rodríguez. Hay para escoger, lo difícil es elegir a 24.

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