Boquerón, un espacio azul para la cultura

Culturales

Hace unos días participé de un evento que creí perdido por los años: La Fiesta del mar. Sin embargo, a pesar de las difíciles circunstancias, su esencia se mantiene intacta, celebrar el día del trabajador marítimo portuario, a partir de la cultura. Entonces recordé la época cuando el Proyecto Boquerón andaba en boca de todo el mundo.

Fue en el año 2007 cuando comenzó a gestarse un proyecto que pretendía el mejoramiento de la calidad de vida, mediante el desarrollo comunitario, de la zona del Boquerón.

El periodista Julián Puig Hernández, coordinaba la iniciativa, por supuesto con el apoyo de promotores culturales del lugar, quienes conocían bien de cerca las problemáticas sociales que esta podría resolver, como son: el desempleo, el alcoholismo, la desvinculación juvenil al estudio o trabajo, la violencia, entre otras

Nacía entonces Boquerón, un espacio azul para la cultura, como una fórmula para defender la identidad y el medio ambiente a través de diferentes manifestaciones artísticas.

Desde una perspectiva sociocultural y con enfoque de género inclusivo, propició espacios de participación en igualdad de derechos para mujeres y hombres, con propuestas a partir de su propio potencial y encontró fortalezas en el apoyo de especialistas.

Al interior del proyecto se gestaron varias tradiciones, que aún hoy se mantienen en la comunidad, más allá de la desaparición del proyecto.

Los logros alcanzados le hicieron merecedor de varios galardones, entre los que destacan el Segundo Premio y el Premio Especial de Género en la 8va Edición del Concurso ¨Premio a la gestión de Proyectos Novedosos, participativos y Sustentables¨, en concurso convocados por el Centro de Intercambio y Referencia- Iniciativa Comunitaria (CIERIC), de conjunto con la Dirección de Escritores y Artistas de Cuba, en junio del 2008 y el segundo Premio en la 9na edición.

Poco se habla ya de aquel proyecto, y es una pena. Sin embargo, algunas de las acciones se mantienen.

Abel Molina sigue con su arte en las manos; Crecencio Ochoa, continúa almacenando éxitos, ahora también como miembro del grupo Portus Palabras; Pedro Ramos, no sesga en su labor de preservar el medio ambiente a través de las artes plásticas; Ana María Ávila Ricardo, promotora cultura de la zona, no pierde las fuerzas para impulsar a su comunidad hacia un mejor futuro. La Fiesta del mar cada año tiene su espacio, y la de hace pocos días nos recordó que el Boquerón, se mantiene fiel a las tradiciones que nacieron al interior de su proyecto.

Sugerimos: Una fiesta del mar en el patio de Emilio ( +Fotos).

Imagen de Archivo

Marlian Berenice Pérez Rodríguez
Marlian Berenice Pérez Rodríguez

Licenciada en Periodismo, graduada en la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte y Loynaz. Periodista, cantante e hija súper orgullosa de esta tierra, mi Puerto Padre del alma, la raíz de la que no puedo desligarme.

http://www.radiolibertad.cu/

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *